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CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES
Detectan por primera vez en el Hemisferio Sur una mosca parásita de pichones de aves silvestres
La investigación, encabezada por científicos del CONICET Patagonia Confluencia, describe a Carnus hemapterus, un insecto ectoparásito que se desarrolla en nidos de aves.
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Se registró por primera vez en el Hemisferio Sur la mosca Carnus hemapterus, una especie ectoparásita de pichones de aves silvestres ampliamente distribuida en diversas ecorregiones de Europa, Asia y Norteamérica. El hallazgo se realizó en pichones de dos especies de aves rapaces de Argentina: el halconcito colorado (Falco sparverius) y el chimango (Daptrius chimango).
"Este registro amplía significativamente la distribución geográfica conocida de Carnus hemapterus e intenta explicar por qué no había sido detectada previamente en ningún área o región del Hemisferio Sur, a pesar de ser común en el Hemisferio Norte y de existir una extensa tradición de estudios ornitológicos y ectoparásitos, tanto en Sudamérica como en Oceanía y Sudáfrica", explica Paula Maiten Orozco Valor, investigadora del CONICET en el Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP, CONICET-UNLPam) y autora del artículo publicado en la revista International Journal for Parasitology: Parasites and Wildlife.
La presencia de este ectoparásito pudo haber pasado desapercibida en otras investigaciones porque parasita principalmente a los pichones en etapas muy tempranas de su desarrollo. Además, su ciclo de vida es corto y ocurre casi por completo dentro del nido. Esto sugiere que la diversidad y la frecuencia de ectoparásitos en aves silvestres podrían estar subestimadas, especialmente en regiones donde los monitoreos de nidos se realizan cuando los pichones ya se encuentran en fases más avanzadas de crecimiento.
Por otra parte, no se puede descartar una aparición o colonización reciente de la región por parte de esta mosca, un proceso que a veces es facilitado por los movimientos de sus hospedadores. Esto es particularmente relevante si se considera que ambas especies de aves rapaces -sobre todo los individuos juveniles- pueden dispersarse a lo largo de centenares de kilómetros.
Comprender estas interacciones es fundamental para evaluar los posibles efectos ecológicos y fisiológicos sobre las aves hospedadoras, así como para reconocer a los nidos como microecosistemas complejos. En este sentido, el reporte constituye también un llamado de atención a la comunidad ornitológica y parasitológica para incorporar la búsqueda sistemática de ectoparásitos en aves silvestres, especialmente durante las primeras etapas del desarrollo de los pichones en el nido, y así seguir revelando nuevas interacciones biológicas", señala José Sarasola, investigador del CONICET en el INCITAP.
El proceso de la investigación
Sarasola comenta que "las muestras que nos permitieron determinar esta nueva especie ectoparásita para las aves del Hemisferio Sur se obtuvieron durante las campañas de monitoreo reproductivo de ambas especies de aves en el año 2023. Este trabajo se encuentra financiado, entre otras instituciones, por la British Ecological Society (Reino Unido) y Hawk Mountain Sanctuary (USA)".
El estudio se desarrolló en la provincia de La Pampa, en el marco del seguimiento reproductivo de ambas especies, con nidos ubicados en ambientes urbanos, áreas naturales y agroecosistemas. Estos paisajes humanizados constituyen un escenario clave para analizar cómo las especies silvestres y sus parásitos interactúan y se adaptan a entornos modificados por la actividad humana.
El monitoreo incluyó revisiones sistemáticas para evaluar distintos parámetros reproductivos, así como el marcado de los pichones antes de que abandonaran el nido. En el halconcito colorado, los sitios de cría correspondieron a cajas nido instaladas por los investigadores, mientras que en el chimango se relevaron nidos naturales, abiertos y construidos en árboles a distintas alturas.
El estudio fue llevado a cabo por investigadores del Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (CECARA) y del Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP, CONICET-UNLPam), Paula Maiten Orozco Valor y José Hernán Sarasola, en conjunto con el entomólogo, Luciano Damián Patitucci del Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia” e investigador del CONICET.
Por Nahuel Aldir – Área de Comunicación CONICET Patagonia Confluencia